Enerio Dima: Tarantella

Tarantella. Libros Prohibidos

Año: 2018
Editorial: Insomnia
Género:
 Novela (Fantasía juvenil)
Obra perteneciente a la sección oficial de los Premios Guillermo de Baskerville 2019

Ya no mirarás a las arañas igual

Dije allá a principios de año que iba a hablar de este libro en muy pocas semanas y, al final, entre pitos y flautas, la cosa se ha demorado. Pero de hoy no pasa que os cuento qué me ha parecido Tarantella, primera novela —larga, se entiende— de Enerio Dima. Además, tengo que adelantar trabajo para hoy que mañana es 8 de marzo, nuestras compañeras hacen huelga y la totalidad del equipo la secundamos y apoyamos.

En Trinacia existe un lugar en el que nadie se adentra, un lugar en el que la magia impregna cada rincón y en el que habitan cosas que escapan del entendimiento. La Foresta di Ragni no es lugar para humanos y Cabiria, guardiana de la foresta, se encarga de que siga siendo así.
La necesidad, sin embargo, hace que Mattia Telai se adentre en el bosque maldito para salvar la vida de su hermano. El secreto que rodea a la Foresta di Ragni y a su guardiana atraparán al joven tejedor. ¿Será capaz de descubrir qué secretos oculta Cabiria sin perderse a sí mismo en el intento? ¿Quién es el monstruo y cómo llegó hasta allí?

Puedo decir que le sigo la pista bien de cerca a Enerio Dima, que desde El cuento de Gloria a Tarantella, pasando por Micosis, he leído prácticamente todo lo que ha sacado en su breve trayectoria. Y por ello puedo asegurar que muy pocos autores se merezcan el título de escritora con mayúsculas como ella; aunque todavía no haya publicado ninguna obra maestra. Lo digo sin problemas, sin considerar que estoy exagerando, ya que en estas pocas muestras que lleva a sus espaldas, Enerio Dima ha sido capaz de desenvolverse con total soltura en tipos de libro completamente diferentes. Todavía tiene que hacer más callo y sus mejores títulos están por llegar, pero maneja los registros como nadie. Terror, narrativa urbana, ciencia ficción, fantasía, ficción histórica, contenido para adultos, juvenil, infantil… No parece que haya estilo, público o subgénero que se le dé mal. En tiempos donde la especialización para dar con un público objetivo definido es fundamental, nos alegra comprobar que queda gente valiente con ganas de ponerse a prueba constantemente.

Tarantella. Bosque. Libros ProhibidosEn el caso de Tarantella, lo he calificado de fantasía juvenil, pero esta no deja de ser una etiqueta que más o menos se le acomoda. En realidad, podría encajar perfectamente como literatura infantil o de adultos, aunque también es verdad que siempre me ha costado bastante comprender qué diferencia a unas de otras. Digamos que el tipo de narración, el lenguaje y el estilo la hacen apta y disfrutable para lectores pertenecientes a un amplio rango de edades.

El ritmo en el que suceden los acontecimientos es desigual. Nada más empezar, PUM, te manda de lleno al nudo, casi a palo seco, augurando una sucesión frenética de hechos hasta el final. Sin embargo, tras los primeros compases la narración se va tomando su tiempo en desarrollar la historia y los personajes; se frena sin llegar a detenerse. Esta fluidez y cambios de ritmo se estabiliza durante la mayor parte de las páginas centrales, de modo que ya apenas hay picos hasta el desenlace. Me ha parecido acertado ese control del ritmo, pero a partir de la segunda mitad del libro se me ha hecho un poco cuesta arriba. Creo que la historia pide algo más de tensión y que pierde fuelle. Por suerte, no es la muerte y, conforme se acerca el final, algo remonta.

Mattia acudió a abrir la puerta. Ante él estaban las patas grises y gigantescas de Cabiria. Se coló entre ellas para salir al exterior y poder mirarla a los ojos.
—¿Necesitas un beso de buenas noches? —bromeó. Se sorprendió a sí mismo deseando que la respuesta fuera afirmativa.

Es posible que la caída del interés referida antes se deba a que la autora apuesta con ganas por la relación romántica entre Mattia y Cabiria, cosa que, en realidad, es el leitmotiv de Tarantella, el eje sobre el que todo gira. Porque si me dicen que en la obra va a haber una relación amorosa entre un muchacho y una araña gigante, esto eclipsa lo demás. Y lo cierto es que la autora lo sabe suficientemente bien como para habérselo currado tanto que quede real y convincente. No sé si es suficiente como para cargar con la parte más importante del peso dramático en una obra en la que, por cierto, hay bastantes dificultades y drama; pero sí que es un aliciente que, como mínimo, debería servir de acicate a los posibles lectores para adentrarse entre sus páginas.

Érase una vez un cuento que no lo era

Es fácil sentirse tentado de calificar a Tarantella como un cuento clásico. Uno largo y con mayor complejidad, pero cuento al fin y al cabo. Es cierto que la autora ha sabido valerse de los mecanismos de los cuentos de toda la vida —de hecho, la comparación con La bella y la bestia o Hansel y Gretel, por ejemplo, es más que evidente—, pero también hay que decir que les ha dado la vuelta, les ha aplicado una visión actual para acomodarlos a una mentalidad acorde con los tiempos que corren. Y se ha salido con la suya, todo hay que decirlo.

Para terminar de reforzar esta atmósfera de cuento de hadas que no lo es, Enerio Dima ha creado un worldbuilding simple pero efectivo. Nos transporta a un mundo muy similar al nuestro durante la Edad Media, utilizando nombres inventados pero que se corresponderían con Italia. También hay referencias a Francia, España, Alemania o el norte de África. Este pequeño detalle termina de tejer el manto que recubre la lectura. El hechizo queda completado.

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Foto: Filip Zrnzević. Unsplash