Philip K. Dick: El hombre en el castillo

Título original: The Man in the High Castle
Idioma original: Inglés
Año: 1962
Editorial: Minotauro
Género: Novela
Valoración: Muy recomendable

Este libro, uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción, nos fue recomendado por Pablo Felder en la entrevista que le realizamos con motivo de la entrega del Premio Guillermo de Baskerville 2014. Había oído hablar de él, no podía ser de otra forma, pero hasta ese momento no me había decidido a leerlo. Y ahora que lo voy a reseñar, me alegro de haberme animado a ello.

El hombre en el castillo trata de un mundo hipotético donde nazis y japoneses ganan la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos, invadido por unos y otros, dividido y derrotado, no es más que una simple colonia donde sus habitantes malviven a merced de las órdenes de las dos grandes superpotencias (las cuales mantienen una especie de guerra fría entre sí). De fondo, todos hablan de un libro superventas escrito por un estadounidense que trata de un mundo posible donde los americanos sí ganan la Segunda Guerra Mundial, en lo que, a juicio de un servidor, viene a ser la pirueta creativa más genial presenciada en mucho tiempo.

Muy bien, con una presentación tal, esta novela ya podría tratar sobre cualquier cosa, que el resultado sería igualmente inmejorable. Pero no se queda ahí, El hombre en el castillo además tiene una trama interesante, y unas situaciones capaces de remover a los lectores menos apasionados. La dicotomía entre los vencedores y los vencidos da una profundidad y, a la vez, un realismo inusitados a un libro que no se entretiene ni media línea en descripciones. Supone un verdadero ejemplo para futuros escritores de cómo mostrar información vital para la narración sin apenas referirse a ella.

Tal vez este afán por mantener en todo momento el misterio, tanto de los personajes, como de la acción, como del propio mundo, convierten muchos pasajes de la obra en demasiado crípticos y complicados de seguir, tanto que la secuencia que siguen a veces se vuelve rara, ilógica e incluso absurda. Esto mantiene una atmósfera onírica que, por un lado, fortalece esa imagen distópica, pero por otro dificulta sobremanera la lectura. En esto último no sé si ha tenido algo que ver la traducción FAIL de la edición de Booket que yo tuve la ocasión de leer.

Dicho lo cual, El hombre en el castillo es uno de esos libros imprescindibles para los amantes de la ciencia ficción y la historia, y una auténtica joya para el público en general. ¡A leerla todos, he dicho!