Libros Prohibidos

"Un libro es un arma cargada en la casa de al lado. Quémalo. Quita el proyectil del arma." Fahrenheit 451

3

Sergio Martínez: Lo dicen en la tele

Año: 2016
Editorial: Autopublicado
Género: Libro de relatos
Valoración: Pasable

No sé si he dicho ya algo parecido en alguna de mis reseñas (lo que es probable con las más de 160 que llevo publicadas en estos últimos 3 años): los libros de relatos proliferan porque para los autores es más fácil reunir 200 páginas en relatos que en una novela, porque de un tiempo para acá se han puesto de moda “redescubrir” los cuentos de grandes escritores, y porque resulta relativamente fácil escribir relato. De estos tres motivos dados, uno es falso. Efectivamente, no es tan simple escribir un relato. Creo que el libro que reseño hoy, Lo dicen en la tele, es un perfecto ejemplo de ello.

Como decía, escribir un cuento es mucho más complicado de lo que podría parecer; exige tiempo, planificación, un estilo depurado, una intención clara, un milimétrico control del tempo que permita desarrollar la historia con todos sus matices en unas pocas páginas. En contra de lo que muchos creen, un relato no es una historia en formato reducido. Requiere desarrollar un arco narrativo complejo que transporte al lector del principio al final. Esto no termina de suceder con los cuentos de Lo dicen en la tele. El final siempre, o casi siempre, llega de forma abrupta, dejando descolocado al lector. Sorprender mediante finales inesperados está bien, pero en los relatos de este libro el final simplemente llega; el texto termina en un corte, como el océano en los mapas medievales. Esto hace que recaiga en el lector la responsabilidad de si lo relatado le convence o no.

Al carecer también de un arco convincente, el interés de lo que está ocurriendo es relativo. Por ejemplo, en Cruce de caminos se cuenta la historia de un chaval que trabaja en una planta de tratamiento de pollos muertos hasta que consigue el dinero para irse una temporada de viaje. No hay suspense ni intensidad y la acción resulta bastante simple, por lo que cuando llega el giro final, no hay espacio para la sorpresa ni para un cambio en la percepción del lector. Solo queda una tibia sensación de pues muy bien. Esto se va repitiendo, más o menos, en todos los cortes del libro. Y es una lástima, ya que considero que este libro está muy bien armado temáticamente hablando. Su autor tiene un gran ojo para las situaciones, para resaltar los más ínfimos detalles  de lo cotidiano, o para la melancolía, como en La partida.

Con los microrrelatos que se incluyen en la colección pasa algo parecido: no hay nada excepcional que les haga destacar ni dejar en el lector ninguna sensación en especial. Sinceramente, no veo ningún motivo especial para subrayarlos y sacarlos de Twitter:

“Lo normal en la vida es fracasar. Si por fracasar entendemos no destacar en nada. Al que fracasa no le buscan los periódicos, ni las cadenas de televisión, para que cuente al mundo cómo lo hizo”.

O:

“Atravesé a toda mecha las calles de la ciudad, apurando cada frenada. Al entregarle la pizza, el muy cabrón no me dio la propina”.

Para ser justos, el último de los microrrelatos sí que me pareció muy conseguido. De hecho, en mi opinión creo que es lo mejor de toda la colección:

“Precisos movimientos, fruto de siglos de evolución. Impasible y sigiloso; dejaba su rastro al abordar la lechuga, el caracol”.

El motivo por el que Lo dicen en la tele se queda en Pasable, es porque tampoco se trata de un desastre ni una mala experiencia lectora. El estilo no es ninguna maravilla, pero no se aleja nunca de la corrección, lo que es de agradecer. Los cuentos están impregnados de ese espíritu a medio camino entre el sometimiento y la rebeldía de esa sufrida generación que ahora se encuentra entre los 30 y 40. También hay grandes dosis de denuncia de la sociedad actual y reivindicación por todo aquello que se le niega al ciudadano y que se supone que le pertenece. Y, bueno, no enamoran pero se dejan leer.

autopublicadoJavierPGB'17relato

Javier • 19/12/2016


Entrada Anterior

Entrada Siguiente

Comments

  1. Sergio Martínez 19/12/2016 - 19:41 Reply

    En defensa

    Vaya, Javier, menuda caña que me das… Pero si finalmente es un pasable me doy por satisfecho. Es más de lo que hubiese podido imaginar hace poco más de tres años cuando empecé a escribir mis primeras líneas de ficción; que luego desembocarían en este libro.
    Estoy de acuerdo con muchas cosas de las que dices; con otras no. Por supuesto que no es fácil escribir un relato, cualquiera que lo haya intentado sabrá que no lo es. Cuesta mucho. Y yo no pienso que sea fácil. Me ha costado mucho escribir cada uno de estos cuentos.
    Soy consciente de que los finales de estos relatos pueden no gustar, o pueden dejar “descolocados” a más de uno, pero eso es lo que pretendo, que recaiga en el lector la responsabilidad de completarlo. No creo que el relato moderno deba seguir unos patrones preestablecidos, digamos, al modo del cuento clásico. Creo que ofrece más posibilidades.
    También me parece algo positivo que se hayan puesto de moda los libros de relatos, no veo nada malo en ello, y que cada vez más gente, como yo, por ejemplo, se anime a escribirlos. Pienso que, más que por redescubrir los cuentos de grandes escritores, se debe a la fragmentariedad de nuestra vida moderna. Todo es rápido hoy en día, nos falta tiempo para todo, fragmentario, y en esto el relato tiene ventaja sobre la novela. Creo que por eso se va imponiendo cada vez más. Era algo, por cierto, que hacía buena falta en este país. En otros no llega a cuestionarse la validez del relato.
    Me hubiese gustado haber visto mencionado, por ejemplo, el relato que da nombre a la colección, que me parece uno de los más redondos. Hablas más, sin embargo, de los tres microrrelatos, minúsculos en sí, que no me parece que tengan mayor importancia.
    A pesar de todo te estoy muy agradecido por haberte tomado el tiempo de leer el libro y por haber escrito esta reseña. Pero me parecía que no hacía del todo justicia al libro, fijándose principalmente en los aspectos más negativos; lo cual, por otro lado, es muy respetable.

    Para terminar, quería dejar aquí los enlaces a dos de los relatos que se incluyen en el libro. Son: Cruce de caminos, http://www.margencero.com/almiar/crossroad/
    Y La partida, finalista en este concurso literario, https://clubdeescritura.com/convocatoria/ii-concurso-historias-de-familia/leer/57861/la-partida-2/

    Muchas gracias,

    Sergio Martínez

    • Javier 19/12/2016 - 20:25 Reply

      Hola, Sergio. La verdad, a mí que se hayan puesto de moda los cuentos me da poco lo mismo. Solo trataba de resaltar este hecho y los motivos que veo que lo provocan. Son muchos libros leídos a lo largo de un año y ya empiezo a reconocer patrones. En realidad, creo que desde esta web estamos apoyando con fuerza los libros de relatos (por ejemplo, para la presente edición hemos creado una categoría para ellos en nuestros premios literarios).
      El motivo por el que resalto los microrrelatos es porque son cortos y fáciles de transcribir. Tal vez no sea lo más justo, pero, bajo mi punto de vista, creo que resumen bastante bien la esencia de los relatos más largos.
      Si la reseña hace justicia al libro o no es algo subjetivo, igual que mi opinión, claro. La crítica es lo que tiene, que al venir de una persona (yo mismo, en este caso), no puede ser objetiva.
      Espero que estés muy bien.
      Un cordial saludo,
      Javier

      • Sergio Martínez 19/12/2016 - 20:45 Reply

        Totalmente de acuerdo, Javier.
        Y es de agradecer lo que hacéis desde páginas como esta para dar a conocer autores noveles y cosas diferentes, que de otro modo pasarían desapercibidos, como es el caso.
        Igualmente solo quería dejar mi opinión. Que en este caso solo puede subjetiva. Pero agradezco sinceramente tu honestidad, y a uno esto le viene bien de vez en cuando para tratar de seguir mejorando.
        Un saludo,
        Sergio

Leave a Reply

Your email address will not be published / Required fields are marked *