Iván Illich: Un humanista radical

Año: 2016
Editorial: La llave
Género: Colección de ensayos
Valoración: Está bien

Aunque no lo parezca por las obras que solemos reseñar, en Libros Prohibidos nos encantan los ensayos. Una de nuestras grandes ambiciones es conseguir que algún día podamos abrir una categoría de este género en los Premios Guillermo de Baskerville. De momento, nos vamos conformando con lo poco que nos llega, como Un humanista radical, antología de textos y artículos del polivalente Iván Illich.

Iván Illich Un humanista radical Libros ProhibidosEsta obra está tan enfocada en la figura de su autor que para continuar veo necesario escribir unas líneas introductorias sobre él. Iván Illich fue un filósofo austriaco nacido en 1926. A lo largo de su carrera se dedicó a escribir un sinfín de artículos y ensayos sobre pedagogía, teología (fue párroco), economía, política, sociedad, historia… Todo ello siempre desde un punto de vista crítico con la doctrina oficial occidental. Por ello, y con razón, podría decirse de él que fue un humanista radical, lo que convierte el título de esta obra en todo un acierto.

Un humanista radical está compuesto de una serie de artículos escritos entre 1971 y 1980. En ellos podemos encontrar su preocupación por uno de sus temas predilectos, la educación. Una buena parte del libro trata sobre el estado de la educación (especialmente en América Latina, pues él vivió gran parte de su vida en Puerto Rico y México) y sobre la importancia que, desde su punto de vista, tenía la desescolarización. Pero hay para todos los gustos: teología, distribución de la riqueza, diferenciación norte-sur, desigualdad, historia y mucha, muchísima sociología.

Me ha resultado muy curioso acercarme a unos textos escritos en su mayoría hace más de 40 años, porque Iván Illich se aventuraba a predecir cómo iba a ser el futuro. Muy bien, pues el futuro es ahora y resulta que este humanista radical mostró una clarividencia portentosa. No siempre es así, por supuesto, que tampoco es Nostradamus. No obstante, nos encontramos con un contenido de una lucidez tremenda, donde se avisa de los peligros de un sistema en crisis permanente, una sociedad cargada de productos creados en serie, la competencia laboral de las máquinas en la cadena de producción, las nuevas necesidades, el consumo desaforado, o la parición de nuevas profesiones dominantes socioeconómicamente hablando.

Me gusta su forma de pensar, su lucidez, su lógica. Es cierto que, como es natural, le presta mayor atención a temas que por aquel entonces eran más candentes, como la guerra de Vietnam y el mundo polarizado (USA vs URSS), pero también deja entrever interesantes resquicios. Por ejemplo, me encanta su defensa de la bicicleta como medio de transporte del futuro; creo que no podía haber acertado más. También me gusta la influencia que ha tenido en la corriente del decrecimiento, influencia que ya se deja ver entre los artículos contenidos en esta antología.

Para finalizar, mi impresión general es que se trata de una obra interesante que se puede disfrutar a todos los niveles, pero que está especialmente enfocada a los estudiosos centrados en la segunda mitad del siglo XX y sus consecuencias. Y a los seguidores de Iván Illich, claro, este humanista radical que ha creado escuela (aunque a él no le hiciera especial ilusión ese concepto).