Diez escritores malditos en los últimos 100 años

Vivimos en un mundo convulso, lleno de cambios, donde no sabemos a ciencia cierta hacia dónde nos dirigimos. Un mundo donde los derechos fundamentales del hombre se están viendo atacados, sobre todo el de libertad de expresión. Pero decir lo que se piensa como actividad de riesgo severo, no es una novedad de nuestros días. Más bien es una tónica general que se ha mantenido con regularidad a lo largo de la Historia. Aquí un breve repaso a alguno de ellos, que no todos, en los últimos cien años.

Boris Pasternak (1890-1960)

Este escritor ruso, ganador del Nobel de literatura en 1958 y autor de Doctor Zhivago, fue perseguido incansablemente hasta el día de su muerte por el régimen soviético.

Ezra Pound (1885-1972)

Poeta y crítico estadounidense que, en su búsqueda de un mundo libre de usura, fue a apoyar los fascismos que florecían en Europa durante la primera mitad el siglo XX. Su antisemitismo y simpatía por Mussolini, le granjearon la aversión de los vencedores de la Segunda Guerra Mundial. Los partisanos lo metieron en una jaula y lo expusieron a la vista del público durante seis meses, para luego encarcelarlo 12 años.

Salman Rushdie (nacido en 1947)nazis-libros-prohibidos

Maldecido y condenado a muerte, en su día hubo una recompensa de 3 millones de $ por su cabeza, honor que este escritor indio debe a su libro Los versos satánicos. De momento no le ha ocurrido nada, pero vive acompañado de guardaespaldas y vistiendo un chaleco antibalas.

Reinaldo Arenas (1943-1990)

Ser poeta cubano, homosexual y criticar al régimen de Castro abiertamente, fue demasiado. Pese a haber colaborado en un principio con la revolución, fue desplazado y más tarde perseguido. Se suicidó estando en el exilio, habiendo sido diagnosticado de SIDA.

Walter Benjamin (1892-1940)

Este filósofo y ensayista alemán, podría ser perfectamente conocido como el “escritor más perseguido de la Historia”. Como si no estuviera ya bastante señalado siendo judío en la Alemania nazi, trató de conciliar marxismo y judaísmo, ganándose también la animadversión de éstos. Murió en el exilio, supuestamente suicidado.

Federico García Lorca (1898-1936)

Son muchos los autores perseguidos y malditos por la guerra civil española y el infame periodo de 40 años de represión que le siguió. Con el poeta y dramatugo andaluz, destacamos aquí a uno de los más grandes. Crítico con el franquismo y homosexual, Lorca tenía todas las papeletas para estar en el punto de mira de las mentes más retrógadas. Fue fusilado y enterrado en cualquier sitio.

quemalibros-libros-prohibidosBertolt Brecht (1898-1956)

Escritor socialista en la Alemania nazi. Demasiado bagaje para cualquiera. Berltolt fue perseguido, dejando tras de sí un país que quemaba sus obras en las plazas públicas. En 1941 llevó su exilio a Estados Unidos donde, cosas del destino, fue acosado por el Comité de Actividades Antiamericanas. La paranoia federal americana le obligó a hacer las maletas de nuevo.

Ken Saro-Wiwa (1941-1995)

Escritor y activista nigeriano que tuvo la desgracia de cruzarse en el camino de la petrolera Shell. En realidad, fue Shell quien se cruzó en la vida de los nigerianos causando un desastre ecológico irreparable en este país. Las protestas que lideró Saro-Wiwa le llevaron a ser juzgado y condenado a muerte por el régimen del que en esos momentos gobernaba Nigeria: el dictador-mascota de multinacionales, Sani Abacha.

Roberto Saviano (nacido en 1979)

El periodista y escritor italiano consiguió con su primera obra Gomorra, además de la fama mundial, el odio eterno de los camorristas de Nápoles. Escoltado permanentemente por agentes del Ministerio de Interior italiano, Saviano tuvo que abandonar su país al descubrirse el plan para un mega-atentado contra él.

Ana Politkóvskaya (1958-2006)

Periodista de ascendencia rusa que escribió varios libros sobre la guerra de Chechenia. Su labor pro-derechos humanos (o, lo que es lo mismo, anti-Putin) fue suficiente para que sufriera dos intentos de asesinato, por envenenamiento fallido primero, y por tiroteo, ya exitoso, después.